martes, 29 de mayo de 2018

Dublin, not only Guinness

Empezamos nuevo Blog. Hacia ya tiempo que no escribia de viajes. Pero aqui estamos de vuelta.
No podiamos pasar nuestra etapa en tierras anglosajonas sin hacer una visita al pais vecino Irlanda. Una semana se hace poco, pero por las distancias no parece un pais excesivamente grande, asi que a ver que tal se nos da.

Llegamos anoche a nuestro apartamento de airbnb. Los hoteles estaban prohibitivos y las opciones se reducian a literas en habitaciones compartidas con 24 o granjas en las afueras, asi qeu encontrar un piso relativamente centrico y relativamente asequible fue todo un triunfo.

De camino en el bus pudimos ver cual es el mayor atractivo de la ciudad. Sabado por la noche los pubs estaban a rebosar. Jovenes y no tan jovenes poblaban los accesos a los bares y discotecas. Despedidas de solteros/as a cada esquina dandolo todo.

Nosotros llegamos demasiado agotados y demasiado tarde como para poder ponernos a nivel de la noche y decidimos descansar para el dia de turismo que nos esperaba.

Tampoco es que nos pegaramos un madrugon. Estamos de vacaciones y las 11 se hacia una buena hora para acercarnos a tomar un brunch al sitio mas cercano. No fue facil. Domingo. Irlanda es muy catolica, o todo el muindo esta de resaca. Y salvo un diminuto reducto que a la postre fue el sitio ideal, no habia nada mas abierto. Huevos escalfados, aguacate y salsa holandesa y de paseo por la ciudad sin esperar al medio dia.

Empezamos obviamente por un flea market que ponen el ultimo domingo de cada mes y al que ya tenia yo echado el ojo. Entretenido, cosas diferentes a los mercadillos de antiguedades de inglaterra, pero nada del otro mundo. Compre un grafiti en una tabla de un conocido grafitero local y poco mas. Enseguida empezo a caer agua como si no hubiera un manana. Chubasquero, paraguas y rumbo al museo de la ciudad a resguardarnos.

Y que buena decision. Como muchos sabeis, ultimamente me dedico a las antiguedades y encontrarse un museo de artes decorativas es un caramelo para mi. Especialmente la seccion de plata es espectacular. No quiero ser pesado con esto, asi que no me extenderé mucho. Ademas el museo es ligerito de ver y un buen entretenimiento para hacer tiempo si esta lloviendo.

Tuvimos que esperar hasta las 5 de la tarde para hacer nuestra ansiada visita a la fabrica de guinness. A esa hora decia nuestro ticket que tendriamos acceso a un tour por los recovecos de la famosa fabrica de mi cerveza favorita. Sinceramente.... una gran decepcion.

Quizas son las espectativas. Quizas la comparacion con otros tour a otras fabricas. Pero es que en este caso no fue ni lo uno ni lo otro. En primer lugar, no existe tour como tal. Y en segundo lugar, lo que visitas no es la actual fabrica.

El ticket te da acceso a un gran centro comercial que se ha convertido el centro de visitantes de lo que antiguamente fue una fabrica, pero donde ya no hacen la bebida. Un recorrido no guiado por una serie de salas donde te proyectan videos y carteles con fotos y texto es todo lo mas que te explican del proceso. Igual a mucha gente les vale con eso. Yo para eso me siento en mi sofa con una guinness en la mano y me pongo videos de youtube de como se hace la cerveza.

Repartido en varias plantas, vas pasando por salas llenas de documentacion, pero nada de proceso en vivo. La cerveza la hacen un par de calles mas abajo. En una planta de verdad. Lo que es cierto es que el abrumador numero de visitantes haria virtualmente imposible trabajar alli si encima tuvieran que sortear a los visitantes. Asi que la visita es lo que es. 7 plantas de entretenimiento, bares donde comprar pintas de cerveza y una macrotienda de articulos de merchandising de los que te regalan en las fiestas de los bares pero que aqui cuestan un dineral y la gente se los lleva en sacos como si fueran gratis.

Solo queda unirse a la masa de visitantes, pedirnos nuestras pintas y salir de alli rumbo a la zona de bares. Y es aqui donde empiezas a disfrutar Dublin. Llegar a Temple Bar y ver las calles abarrotadas de gente disfrutando de sus cervezas, la musica en directo y la tregua sin lluvia que nos regalo la meteorologia.

Unas pintas mas tarde y 12 kilometros recorridos volvimos a casa agotados pero con ganas de mas. Mañana alquilamos el coche y empezamos el road trip. See you tomorrow.














1 comentario:

  1. lo hemos leido y estais disfrutando y dándoos una paliza. Mañana más

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