domingo, 3 de junio de 2018

Cliffs of Moher

Ultimo dia de viaje. Tantas cosas por ver en Irlanda nos quedan que seguro que merece una segunda visita. Mas cuando un importuno esguince de tobillo nos hizo ralentizar nuestro ritmo y quedarnos mas de lo previsto en Irlanda del Norte, por otro lado, afortunado esguince que nos permitio conocer mejor esa parte de la isla, tan poco conocida hace unos años y tan visitada en la actualidad debido a la famosa serie de Juego de tronos.

Nosotros sin embargo no podiamos dejar de visitar los acantilados mas altos de Europa. No para tentar la suerte a ver si otra caida mia remataba la mala fortuna sino para admirar, desde lejos eso si, aquellas maravillas de la naturaleza.

De camino pasamos por el castillo de Dunguaire, que si bien no sale en la serie, saldra pronto o es digno de salir al menos. El dia acompañaba. Una niebla matutina, lluvia fina y cielo gris hacian el paisaje digno del magnifico castillo de los inmortales. Un perqueño lago bañaba los margenes de la muralla y multitud de coches hacian un alto en el camino para echar una foto al maravilloso castillo. No entramos dentro, ya cansados de pagar entradas por ver cuatro piedras desrruidas, aunque en este caso el castillo parece bastante en pie y digno de visita, aunque no muy grande y por tanto, quzas no demasiado interesante para los 10 euros de la entrada. Con las vistas nos conformamos.

Despues de 2 horas de carretera desde Galway, detras de autocaravanas en carreteras imposibles de adelantar, con dos muros de piedras a cada lado y que lso cruces con autobuses exigian parada en seco y calculo milimetrico del espacio entre vehiculos, llegamos al parking de los acantilados.

Aqui nos chinamos un poco. No es que no queramos pagar la entrada a los sitios. Entendemos que es un parque natural y que si hay entrada pues se paga y tal. Pero no puede ser que te cobren por aparcar el coche en funcion del numero de personas que vayan dentro. Luego aparcas y nadie te pide el ticket para entrar en el recinto, por lo que mucha gente que ya se lo sabe, se libra de pagar la entrada con diversos trucos, ya sea aparcando mas lejos y llegar andando, bajar a los pasajeros en la entrada y entrar uno solo al parking, pagando solo una persona, o entrar por otro sitio y llegar andando por el sendero en direccion contraria.
 Asi que mi recomendacion, si vais 4 en el coche, pasad de largo el parking, dejad a las personas en la entrada del parque un poco mas abajo y volved uno solo a pagar una sola entrada en el parking de coches.
Se podrian ahorrar los mosqueos de la gente y la picardia de los que se cuelan si hicieran los cosas mejor. Como en los campings. Se paga por aparcar el coche un tanto, y por cada persona otro tanto.

En fin, a lo que vamos.... los acantilados. Muy bien y tal. Preciosos. No nos llovio, el viento no nos llevo por los aires, la niebla no impedia ver los acantilados, e incluso el sol en cierto momento intento aparecer por algun hueco para que las fotos no salieran tan oscuras. Todo un triunfo segun los locales, que decian que habiamos tenido mucha suerte con el tiempo.

Despues de la visita nos metimos en carretera, rumbo a la destileria de Whisky Tullamore Dew. Si pensabamos que la carretera por la que habiamos venido era mala, nos esperaba una desagradable sorpresa. La siguiente ruta circulaba por en medio del parque natural. Precioso paraje, eso si, pero de conduccion mas bien peligrosa y nefasta para los bajos y laterales del coche, con numerosas piedras y ramas haciendo 7 en el coche. Cuando suba este post probablemente ya haya devuelto el coche de alquiler y espero que no lean estas lineas...

Dos horas mas tarde llegabamos a la famosa destileria. Recuerdo hace 20 o 25 años a mi padre le regalaron una botella de este whisky, y aunque no es mi bebida favorita, recuerdo que cuando lo probe me encanto, quizas mas por aquel sentido de probar lo prohibido que por el sabor propiamente.
Al descubrir que la destileria se encontraba de camino, decidimos parar a visitarla. Confiando que la visita fuera distinta a las que hemos hecho en guiness donde unicamente vimos videos de como hacen la cerveza pero no el proceso en si. Pinchamos. Mas videos y la antigua fabrica trasladada a unas modernas instalaciones que no se visitan mas. 14 euros por 3 culines de whisky, y 5 videos de youtube. Mal balance.

Y ya nos quedamos a dformir en el mismo pueblo, porque como decia Stevie Wonder, Si bebes no conduscas. Mañana por la tarde volvemos a Londres con un gran recuerdo del pais y muichas ganas de volver pronto. Hasta la proxima.











1 comentario:

  1. salvo la explotación turistica y el esgince y a volveis la cara a vuestra casa con l ilusión de otro día más.¡qué bueno visitar tantos rincones de este nuestro mundo¡¡un abrazo y todo queda archivado en nuestro estar Aquí...

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