Amanecimos con estas impresionantes vistas. El recepcionista del hotel nos habia hecho un upgrade a la suite junior de la quinta planta con increibles vistas sobre el rio. Su buena intencion no quita que para mi tobillo fuera un poco suplicio, ya que estaba en el edificio anexo y habia que sortear varios tramos de escaleras y una generosa caminata hasta llegar alli. Las vistas no obstante compensaban el esfuerzo.
Despues de otro, como no, copioso breakfast irlandes, salimos rumbo a Galway. Un trayecto de 200km que en horas conduciendo pueden suponer una eternidad si cada vez que ves un paraje idilico decides parar el coche para echar un vistazo y alguna foto.
Despues de una horita de viaje vi un cartel en la carretera anunciando la fabrica de ceramica de Belleek. No es que sea muy fan de sus creaciones, ya que los diseños y productos son mas bien viejunos, pero para mi negocio de antiguedades es vital conocer todo lo posible de antiguedades, y aqui me pegue un empape de marcas, sellos y de historia de la fabrica. No hay que dejar nunca de seguir aprendiendo. El tour fueron 5 libras y te enseñan todo el proceso desde el diseño de la pieza hasta su sellado. Interesante. Despues nos tomamos un te en su tea room adyacente, utilizando sus propias piezas. Creo que eramos los unicos visitantes de menos de 80 años.... que han tenido en su vida.
La siguiente parada fue mas por casualidad que por que fueramos buscandola. Junto a la carretera pasamos al lado de un cementerio y vimos una cruz celta gigante y decidimos parar.
Se trataba del cementerio de Drumcliffe, al parecer bastante conocido por esta cruz celta gigante del siglo X aproximadamente, que se encontraba en un monasterio de peregrinacion al otro lado de la carretera y que segun ellos representa varias escenas biblicas, y era punto de reunion de los distintos peregrinos para contar los pasajes biblicos a los que no sabian leer.
Una de sus representaciones es de un camello, y choca mucho ya que en Irlanda no habia muchos camellos en esa epoca, asi que se cree que algun monje copto estuvo en ese monasterio y fue el responsable de añadir dicho animalito a la cruz, ya que los coptos vienen de egipto, sudan y etiopia y alli si que habia camellos. En mi humilde opinión, la figura no se parece a un camello ni de lejos. Estoy seguro de que representa a un dragon, figura mas creible su existencia en Irlanda en el siglo X.
Aun no habiamos comido y ya eran las 5. Es lo que tienen los copiosos desayunos celtas. Eso si, yo ya echaba de menos una pinta de guinness, asi que paramos en un pueblecito y o voila, tienda de antiguedades a la vista. Siempre es interesante ver lo que se mueve por otros paises y mientras no proteste demasiado mi compi de viaje, alli que me meto.
Y asi a poquitos llegamos a Galway. Que ciudad mas bonita. Bueno, ciudad, pueblito. Es precioso. Las calles bulliciosas y llenas de bares y tiendas de productos locales. El rio al borde del casco antiguo, desembocando en los arcos de España, homenaje a cuando Irlanda y España se unieron en la armada invencible para destruir al enemigo comun Inglaterra. Ay! Que tiempos...
Y con esto terminamos el dia de hoy, en un restaurante al borde del puerto, unos mejillones, un vino español y vuelta al hotel para preparar el ultimo dia de vacaciones que nos queda por esta Isla.






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